jueves, 21 de abril de 2011

Finales de los 80 y principios de los 90: el fenómeno de las supermodelos

A mediados de los años 80, con la influencia de la democratización, cada vez mayor, del maquillaje a finales de los 60 y con los movimientos pro-ana, nació una nueva estética y prototipo de mujer. Los salones de belleza se llenaron de mujeres que reclamaban una cabellera rubia y los negocios de cosmética comenzaron a doblar sus beneficios. La mujer trataría de embellecerse aumentando su papel de coquetería y seducción. Ponerse guapa  se ha convertido en el juego de lo femenino con el arquetipo de la feminidad, con el deseo de agradar visualmente. La mujer ya no desea parecerse a su madre como anteriormente, sino que ahora es la madre la que quiere parecerse a su hija, aparentado ser más joven, dando así más importancia a la apariencia física.

Esto influirá en el nacimiento de las supermodelos: mujeres que promocionan rostros perfectos y cuerpos perfectamente estilizados.



TATJANA PATITZ


   Tatjana Patitz nació en Alemania el 25 de marzo de 1966 y criado en Suecia (Skanr). Comenzó su carrera como modelo a los 17 años (1985) como apareció en un concurso de modelos organizado por la revista Malmo. Ella fue la ganadora del tercer lugar.
Luego, se trasladó a París (Francia) y comenzó su carrera como modelo de trabajo, esencialmente para revistas de moda francés e italiano. Su carrera realmente Rised en 1985, cuando ella hizo una sesión de fotos con la estrella del fotógrafo Peter Lindbergh para Vogue francés. El mismo año, y muy probablemente gracias a la última publicación de la revista Vogue, Tatjana entró a la prestigiosa agencia Elite. Al poco tiempo, fue uno de los más buscados después de los modelos, con la revista internacional de las cubiertas y que representan las marcas de moda más famest. A principios de los años 90, ella es una de las chicas del fenómeno de las supermodelos grandes.

La mayoría de la gente la conoce por su participación a supermodelos-enigma de George Michael Libertad de vídeo MSIC en 1990 junto con Cindy Crawford, Naomi Campbell, Christy Turlington y Linda Evangelista. En 1992, Tatjana se trasladó a Malibú en California, donde compró un rancho y se instaló.




CINDY CRAWFORD

Cindy Crawford nació en 1966, bajo el nombre de Cynthia Ann, en Illinois, Estados Unidos.

Se graduó de DeKalb High School en 1984, siendo la valedictorian con el máximo promedio. Ganó una beca para estudiar ingeniería química en la Universidad de Northwestern, a la que asistió durante un cuarto de su duración, abandonándola para dedicarse completamente a su carrera como modelo.
Fue descubierta de casualidad por un fotógrafo periodístico, quien la encontró, a sus 16 años, en su trabajo de verano, vendiendo pop corn y le tomó una fotografía. Esta foto, junto con un positivo feedback, la convencieron de que intentara con el modelaje.
Tras finalizar sus estudios, viajó a Chicago para presentarse en un concurso de la agencia Elite, en el cual llegó a ser finalista y ganó. Trabajó algún tiempo con el fotógrafo Victor Skrebneski, en Chicago y luego se mudó a Manhattan en 1986.
Su marca registrada es el lunar que posee lateralmente, sobre su labio superior. Si bien inicialmente en su carrera, este era removido de las fotos, con el tiempo se convirtió en un sello indiscutible de su estilo.
Entre los años ´80 y ´90, estuvo entre las llamadas Supermodelos, quienes tenian exclusivos lugares en tapas de revistas, pasarelas y en diferentes campañas de famosos diseñadores.




CHRISTY TURLINGTON
Christy nació el 2 de enero de 1969 en California (Estados Unidos), de madre salvadoreña y padre estadounidense. Como ocurre en muchos casos, de pequeña no tenía la intención de dedicarse al mundo de la moda. En realidad, lo que le apasionaba era montar a caballo. De hecho, su padre, Duane Turlington, la inscribió en varias competiciones hípicas locales.

Sin embargo, su futuro se encontraba sobre la pasarela. Fue un fotografo, Dennie Cody, quien se fijó en ella y le propuso ser modelo, a pesar de su corta edad: 13 años. Aunque reticentes, sus padres aceptaron la propuesta y dejaron que su hija entrase en una agencia local con la condición de acabar los estudios antes de dedicarse profesionalmente a ser modelo. Y así fue.
Sus primeras sesiones fotográficas las realizaba después de las clases. Su primer trabajo remunerado fue un catalogo para una cadena de tiendas, Emporium Capwell. Pronto, el talento de Christy llamó la atención de Ford, una de las agencias más prestigiosas del mundo. Firmó un contrato y rápidamente se trasladó a París. No obstante, el ritmo frenético de la moda le llevó a regresar a Estados Unidos.

Una vez de vuelta a su país, Christy, que contaba con 16 años, comenzó a labrarse una imagen de éxito. De la mano del fotógrafo Althur Elgort, protagonizó sus primeros editoriales para el Vogue americano. Después, se tomó un descanso de dos años que aprovechó para acabar de estudiar. Una vez graduada, retomó su carrera.
Las puertas del éxito se le abrieron en 1987: Christy fue elegida portada del Vogue italiano. Sin duda, esto fue su despegue definitivo.

La californiana, que rompió con el reinado de las modelos rubias, ha cosechado grandes éxitos y se ha convertido en uno de los rostros más fotografiados por grandes maestros del arte de la cámara.
Aunque ya se ha retirado profesionalmente del mundo de la pasarela, sobre ésta, marcó un estilo único caracterizado por la clase y elegancia que trasmitían sus movimientos. 





NAOMI CAMPBELL 

 Naomi Campbell nació el 22 de mayo de 1970, en Inglaterra.
De pequeña se dedicaba a estudiar ballet clásico con el permiso de su madre, la cual viajaba mucho pero de todas formas estaba siempre pendiente de la pequeña Naomi. Esta talentosa niña, con tan sólo 15 años, fue descubierta por una representante de la agencia Elite en Covent Garden (Londres).
Al poco tiempo, firmó un contrato con la misma empresa, la cual se lo rescindió poco tiempo después por sus caprichos y sus desplantes.
Pero no ha sido este un obstáculo para poder continuar su carrera de modelaje contando con su ventaja de no tener que cuidarse para nada con las dietas y comidas.
Posteriormente, ya era reconocida como "la diosa negra de las pasarelas", y ha posado para los más prestigiosos modistos, aunque su vinculación con la familia Versace y Valentino era muy buena.
Fue la primera mujer de color que apareció en la portada de la revista Vogue en sus ediciones francesa y británica.
También posó desnuda para la revista Playboy y en una serie de fotos eróticas lésbicas con Madonna para el libro de la cantante, titulado "Sex".
Sin poder creer lo que pasaba, Naomi se dio cuenta que pertenecía a esa generación de mujeres que no se conforma con triunfar en un sólo campo, pues como veía finalizada la etapa de las supermodelos en donde los medios se encargaron de que sea un boom y nada mas, Campbell se dedicó a hacer sus propios negocios.




LINDA EVANGELISTA 

Linda Evangelista nació en mayo de 1965, en St. Catharines, Ontario, Canadá.
Linda deseó ser modelo desde que tenía 12 años de edad. Fue descubierta por un agente de modelos de la agencia Elite, en el concurso de belleza juvenil Miss Niágara de 1978. Un tiempo despues, se mudó a Nueva York, donde fue contratada por la agencia Elite para después mudarse a París a continuar su profesión.

A partir de ese momento comenzaría a vivir la vida de una verdadera modelo. En Europa, su carrera progresó lentamente y sus responsabilidades de trabajo consistieron en producciones para catálogos hasta casi 1987.

Se negó a renunciar y continuó trabajando duro en sus presentaciones y mostrando su portfolio a fotógrafos famosos, en la espera de la oportunidad de trabajar con alguno de ellos.

Su persistencia y determinación le serían bien pagas, cuando Peter Lindbergh finalmente accedería a fotografiarla.

Su ascenso en el mundo de la moda, sin embargo, no dejo de tener sus marcas. En sus primeros dias de carrera, se topó con el lado oscuro del modelaje mientras trabajaba en una producción en Japon. Poco tiempo depues, una de sus compañeras murió de una sobredosis de cocaína mientras trabajaba en Milan. Estas experiencias lograron conmoverla profunadmente al punto de jurar que nunca llegaria a esos extremos.

Linda Evangelista es reconocida junto con las modelos Christy Turlington, Claudia Schiffer, Cindy Crawford y Naomi Campbell, como una de las verdaderas "supermodelos" que han cambiado el rostro de la moda a finales de los años 1980 y principios de los años 1990.










martes, 19 de abril de 2011

Los años 80: la aparición de los movimientos pro-ana

La aparicón en los años 80 de los movimientos pro-ana, cambiarán el rumbo y la estética de la moda:

Los movimientos pro-anorexia:
Estos movimientos están causados principalmente por el reflejo escualido del cuerpo humano sobre el espejo, como medio de identificación del propio yo.

Este movimiento es una proyección del Estadio del espejo, de Jacques Lacan y del mito de Eco, de las Metamorfosis de Ovidio:

El estadio del espejo, es un concepto de la teoría del psicoanalista francés Jacques Lacan que designa una fase del desarrollo psicológico del niño comprendida aproximadamente entre los seis y los dieciocho meses de edad. Se trata de aquella etapa en la cual el niño se encuentra por vez primera capacitado para percibir su propia imagen corporal en el espejo. En esta fase, de acuerdo a la teoría lacaniana, se desarrollaría el yo como instancia psíquica.
Aunque el fenómeno fue estudiado con anterioridad, es Lacan quien, hacia 1936 apunta a las implicaciones del estadio del espejo para la formación del yo. Esta etapa del desarrollo es descrita en su ensayo El estadio del espejo como formador de la función del yo, el primero de sus Écrits y que es considerado uno de sus trabajos más importantes.
La fase sería, según Lacan y en este momento temprano de su obra, universalmente perceptible en el desarrollo de todos los seres humanos, constituyendo para el autor un hito fundacional del yo y del sujeto.



    En el mito de Eco, ella se enamora perdidamente de Narciso de quien el adivino Tiresias predijo, en su nacimiento, que tendría un larga vida si no se contemplaba a sí mismo. Este joven era muy hermoso pero despreciaba el amor de todos.
   La pobre ninfa no fue la excepción y Narciso despreció su corazón cuando la vio en el bosque y ella no fue capaz de responderle más que sus propias palabras. Entonces, ella desolada, ofendida se encerró en un lugar solitario y allí dejó de comer y de cuidarse. Así se fue consumiendo poco a poco, y el dolor la fue absorbiendo hasta que desapareció y se desintegró en el aire, quedando sólo su voz que repetía las últimas palabras de cualquiera. Esta voz es lo que llamamos eco.
   Debido a esto los dioses se molestaron y todas las demás mujeres rechazadas oraron a los dioses por venganza. Némesis (la venganza) las escuchó e hizo que Narciso contemplara su propia imagen. Cuando el joven lo hizo, se enamoró de su propia belleza y ya no le importó nada más que su imagen.
   Se quedó contemplándose en el estanque y al verse reflejado y caer enamorado de sí mismo, al quererse besar con su propio reflejo, cayó a las aguas y murió. Dicen que aún en el Estigio (el mar de la tierra de los muertos), Narciso continúa admirándose.
    En el lugar en que Narciso murió, nació la flor homónima.


 Muchas chicas se identificaban indirectamente con Eco, intentando justificar su deseo de alcanzar una figura extremadamente delgada aludiendo a que no es una enfermedad, sino un estilo de vida alternativo, así que la moda comenzó a incentivar la anorexia como forma de nueva imagen.  

ARTISTAS
Este tipo de conducta, ha repercutido a artistas, como al fotógrafo Ivonne Thein, que trabajará la pérdida de identidad del propio yo a través de una sesión de fotos en la que las modelos escualidas adoptarán diferentes posturas pero siempre tapándose su rostro e identidad, haciéndolas perder ese yo. Esta sesión se denominó 32kg.






También inspiró el relato de Vannessa Beecroft en sus comienzos, ya que ella desde su juventud estaba oprimida de cuantiosas libertades por su madre, entre las cuales estaba vestir libremente, llevando así atuendos que recuerdan a la vestimenta campesina como son las faldas, las fajas o los zuecos.
Esto la causará rechazo en la Universidad en la que estudia, y comenzará a plantearse el tema de la identificación del propio yo, deseando cambiar su aspecto físico, comenzando por el tinte de su pelo de color anarajando, como símbolo de rebeldía, y una extrema delgadez. Posteriormente, siguió con ideas que la ayudasen a moldear su cuerpo, y a través de estudios e ilustraciones, mostrará el modelaje y la mutilación de partes de su cuerpo para ese proceso de cambio. Como esta opción era prácticamente misión imposible, finalmente, deseará cambiar el color de su piel, para ello ingerirá alimentos de un único color para que así su piel adopte esa tonalidad, pero su proyección a posteriori en el espejo, no daba síntomas de cambio, ya que era rechazada.

A partir de este resumido relato, Beecroft, creará su primera performance, como proyecto de fin de carrera, lo que influirá como el principio de su futura y grandiosa carrera artística.


 En 2003 realiza esta performance llamada La última cena en el Castillo de Ripolli (Roma), en la que las modelos ingieren únicamente alimentos de color rojo durante horas.




 En esta performance, Beecroft trata el tema de la mirada abyecta como crítica de la mirada escopofílica a través de modelos prácticamente desnudas y de apariencia atractiva, pero que mostraban algún defecto que creaba abyacción en la mirada, además de los sucesivos desmayos y estados.

                                       Peformance de Louis Vuitton (París) por F. Marcellin

Esto no sólo influirá a grandes artistas, sino que repercutirá en la nueva estética e imagen del mundo de la moda.

Daniel de las Heras

viernes, 24 de diciembre de 2010

La primera top model de la historia

Twiggy cuyo verdadero nombre es Lesley Lawson, nació en Neasden, Londres, el 19 de septiembre de 1949, y es hija de Helen y William Hornby.
 Llegó a ser una supermodelo, actriz y cantante inglesa de fama internacional. Conocida popularmente como Twiggy, se convirtió en un icono de la segunda mitad de los años 60.
Su incursión en el mundo de la moda fue por casualidad, ya que gracias a una conocida suya la convenció para meterse en el mundo de las modelos porque estaba convencida de que Twiggy valdría un montón.


Gracias a una señora que trabajaba en una revista que le dijo "Creo que eres muy pequeña, pero tienes facciones muy interesantes, podrías hacer fotografías de belleza, pero tu cabello está mal..." , desde ese momento empezó su inicio, y la enviaron a Leonard, un estilista, para que le tiñeran y cortaran el pelo.


De ahí, poco a poco consiguió salir en la revista Daily Express, bajo el título "Twiggy: la cara del '66", fue entonces a partir de ese momento cuando el milagro se hizo realidad, y poco más tarde fue portada de la revista Vogue.



Su singular look aún hoy sigue inspirando a los grandes creadores de moda. Llevar el pelo rubio platino, muy corto y engominado, con raya a un lado, fue una de sus características más rompedoras, una imagen que consiguió gracias a los consejos del estilista Vidal Sassoon.
 En cuanto a su estilo vistiendo, siempre se recordará a esta pequeña modelo -que mide aproximadamente 1,67 metros de altura- con vestidos cortos, minifaldas de Mary Quant, gafas grandes, pestañas postizas, ojos muy maquillados y medias a la altura de las rodillas, a rayas y de llamativos colores.
Aparte de estos detalles, su físico delgado y de eterna adolescente supuso una revolución, ya que hasta entonces los cánones de belleza tenían como modelo a mujeres de cuerpos curvilíneos, como el de la mítica Marilyn Monroe. Algunas de las maniquís que décadas después han revivido este ‘estilo Twiggy' son la británica Kate Moss y la francesa Audrey Marnay.
Desde que fuera descubierta Twiggy, ha sabido sacar partido de su fama: minúsculas muñecas que reproducen a escala su físico y su cara, una línea cosmética con su nombre.

 A finales de los 60, decidió retirarse del mundo de la moda. Sin embargo, siguió trabajando en el mundo del espectáculo como, por ejemplo, en el cine, donde ha alcanzado el reconocimiento internacional. De hecho, llegó a ganar, en 1971, dos Globos de Oro, como "Mejor actriz" y como "Promesa Revelación", y en su haber cuenta con más de una veintena de películas, destacando títulos como ‘Club Paradise' (1986) y ‘The Blues Brothers' (1980).

 Además, y sin dejar de sorprender, ha dejado claro que es una mujer polifacética, ya que también ha grabado varios discos (When I Think of You, Over and Over, Twiggy y Please Get My Name Right) y hay varios libros sobre su persona, entre los que destaca "Twiggy: How I Probably Just Came Along on a White Rabbit at the Right Time and Met the Smile on the Face of the Tiger".